domingo, 23 de octubre de 2011

フォンセカ (FO-N-SE-KA)

Esta es mi entrada para el proyecto "Ilusionistas" de la revista Shock. El concurso pide a los lectores intervenir la portada de Shock del mes de noviembre de 2011, la cual muestra al artista colombiano Fonseca de una forma muy minimalista:
 
Esta fue mi intervención:
La idea para esta intervención artística vino de mi fascinación por la cultura japonesa, principalmente la sub-cultura del manga. Los cómics en Japón, desde los que cuentan divertidas historias de gatos cósmicos (Doraemon) hasta los que lo sumergen a uno en luchas entre robots magníficos y bestias gigantes sobre Tokio (Ultraman), tienen en común sus portadas, muy coloridas y colmadas de una gran riqueza visual. Desde nuestro punto de vista el diseño de estas portadas, por la diferencia cultural, nos parecen aún más llamativas que al japonés mismo quien está más acostumbrado que nosotros a la constante sobrecarga de información. Por esto sentí este tipo de diseño sería muy atractivo y enfocaría la atención directamente al personaje central: Fonseca, quien se transforma en un héroe robótico-musical cuya arma principal tal vez sea el boom sónico. El artista cachaco resalta en su nuevo entorno, un entorno que parece ser totalmente ajeno a las imágenes tropicales que se le vienen a uno a la mente al escuchar su música y a la sobriedad y elegancia que maneja en sus fotografías y portadas de discos --muchas de ellas monocromáticas--, pero, al mismo tiempo, Fonseca parece estar muy a gusto en su nuevo hábitat, ya que, al final de cuentas, el pop –desde el tropi-pop hasta la cultura pop del manga-- es un lenguaje realmente universal.

lunes, 17 de octubre de 2011

Halloween 2008: El reto Blythe

En 1972 la compañía estadounidense de juguetes Kenner (ya difunta) lanzó al mercado una muñeca cabezona llamada Blythe, la cual tenía la característica de cambiar el color de sus ojos al halar una cuerdita que tenía por detrás. El problema es que este cambio de color hacía ver a la muñeca como si estuviera poseída y esto asustó a muchas niñas. No se vendió muy bien y el mismo año en que la Blythe salió al mercado dejó de producirse.
En el año 2000, casi 30 años después, la fotógrafa neoyorquina Gina Garan lanzó el libro This Is Blythe  en el cual recopiló docenas de fotos fashion con su colección privada de Blythes como modelos.
El libro re-lanzó a Blythe a la popularidad, especialmente en Japón, donde impulsada por una campaña de publicidad de tiendas por departamentos se convirtió en un hit inmediato.
Para el segundo libro, Blythe Style, su popularidad ya se había expandido tanto en el mundo del fashion que los grandes nombres de la industria de la moda se ofrecieron a diseñar prendas para la muñeca.
Portada: Diseño de GUCCI
Diseños de Valentino, Versace, PRADA y John Galiano

La compañía de juguetes Takara del Japón compró los derechos para volver a producir la Blythe, la cual se conoce como Neo-Blythe y se vende por unos 100 dólares. Pero las Blythes originales del 72, dependiendo de su estado, se venden en eBay por varios miles de dólares cada una. Ahora hay toda una subcultura de coleccionistas, fotógrafos y diseñadores que viven por Blythe, un movimiento encabezado por la misma Garan. 

EL RETO:
Mi esposa Carolina es una de estas blytheheads que aman la muñeca y coleccionan todo lo relacionado con ella. Para el Halloween de 2008 estábamos viviendo en Nueva York y me pidió una máscara de Blythe. El reto fue hacerla en 8 días y con menos de 20 dólares de presupuesto.
EL PROCESO:
El primer paso fue crear un esquema del alambrado de la cara, visto de frente y de perfil.
Lo diseñé en Illustrator y lo imprimí a tamaño real para usarlo como plantilla al momento de doblar el alambre. Usé alambre de gancho de ropa para crear el armazón principal y alambre dulce para definir los detalles del rostro y la cabeza. No hay registro fotográfico de este proceso, pero hay una foto que muestra cómo quedan los dedos después de 6 días de doblar alambre...


Fotos de Juan Carlos Guerrero Fraile

Luego llegó el momento de aplicarle la piel, una tela elástica tipo pantimedia que fijé al armazón de alambre con adhesivo industrial en aerosol.

 
Carolina tendría que ver a través de la tela de la nariz y la boca de Blythe, por eso en la primera capa de piel dejé descubierta esta área.
 Luego vino la segunda capa de piel, esta capa sí cubrió la cabeza entera.

Odio este pegante.
Las pestañas fueron hechas con pedacitos de cinta plástica negra de manualidades unidos con cinta de producción.
Los ojos los hice con bolas de icopor, los iris salieron de una bolsa de papel verde iridiscente.

El pelo de lana fue cosido a la cabeza en grupitos, como lo tienen las muñecas reales. Este proceso tomó muchas horas y terminó justo antes de salir al trick-or-treating.


EL RESULTADO:


Salimos con los niños a pedir dulces en nuestro barrio, Park Slope en Brooklyn, y luego de dejarlos con la babysitter nos fuimos al East Village, donde tradicionalmente se reunen cada 31 de octubre los mejores disfraces. Es muy difícil detener el tráfico en una ciudad como Nueva York, donde la gente está acostumbrada a ver de todo, pero puedo decir que con este disfraz lo logramos. Fue un halloween realmente inolvidable.

domingo, 16 de octubre de 2011

¡Scarlett, te dije que ¨1234¨ NO es un buen password de gmail!

Mi nueva chica es divertida, inteligente, hermosa, tiene un cuerpo espectacular y un futuro lleno de éxitos... Pero es una pendeja creando passwords. Yo creo que esta relación no va para ningún lado.